Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum calificó la medida como discriminatoria y como una forma de doble tributación que afectaría principalmente a las familias de bajos recursos.
La mandataria explicó que esta propuesta, impulsada por congresistas republicanos, viola los acuerdos comerciales vigentes entre ambas naciones y perjudicaría no solo a México, sino también a otros países que reciben gran cantidad de remesas como la India.
Asimismo, dio a conocer que el embajador mexicano en Washington, Esteban Moctezuma, ya se reunió con legisladores para transmitir el desacuerdo oficial.
De acuerdo con Sheinbaum, este impuesto obligaría a los connacionales a enviar un 5 por ciento más para mantener el mismo apoyo a sus familias, lo que reduciría su capacidad de consumo en EE.UU. y afectaría a los más vulnerables. Además, cuestionó la lógica recaudatoria detrás de la medida «si se busca recaudar, deberían gravar a quienes más tienen”, expresó.
Por su parte, el secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, declaró que la eventual aprobación del impuesto del 5 por ciento a las remesas por parte del Congreso estadounidense constituiría un acto de discriminación fiscal y violaría los acuerdos bilaterales vigentes.
Amador subrayó que esta medida contravendría tanto la legislación estadounidense como el tratado que evita la doble tributación entre México y Estados Unidos.
