Un grupo armado atacó a elementos de la Policía Municipal mientras realizaban un filtro de seguridad sobre la carretera federal Puebla–Tehuacán, a la altura de la Preparatoria de la BUAP. El saldo: tres patrullas dañadas y una ola de incertidumbre entre los habitantes.
De acuerdo con fuentes extraoficiales, el ataque fue perpetrado por sujetos armados que viajaban en dos camionetas blindadas y modificadas, quienes abrieron fuego directamente contra los vehículos oficiales. Los agentes, al verse superados en capacidad de fuego, se replegaron y pidieron refuerzos. Afortunadamente, no se reportaron policías heridos.
Tras el ataque, las patrullas dañadas habrían sido trasladadas a una propiedad privada, según informaron elementos de seguridad que pidieron no ser identificados. El presunto motivo: evitar la filtración de imágenes o detalles del enfrentamiento. Esta decisión ha levantado suspicacias entre la población, que exige transparencia sobre los hechos.
Hasta ahora, ni el gobierno municipal ni el estatal han emitido una postura oficial, a pesar de que la balacera ocurrió en una zona transitada y cercana a una institución educativa.
El ayuntamiento encabezado por Martín Camargo ha optado por el silencio, limitándose a asegurar que “todo está bajo control”. Esta postura ha sido criticada por ciudadanos y usuarios en redes sociales, quienes cuestionan el nulo avance en materia de seguridad y la falta de respuesta ante hechos como este.
Por su parte, la directora de Gobierno municipal, Enriqueta Sánchez, ha sostenido en entrevistas recientes que “en Tlacotepec no hay inseguridad”, un discurso que contrasta con la realidad que vive la región, donde reportes ciudadanos y medios locales han documentado hechos violentos en los últimos meses, incluyendo desapariciones, asaltos y enfrentamientos armados.
