García Cabeza de Vaca y su nexo con cárteles de Sinaloa y Colombia

El gobernador saliente de Tamaulipas, García Cabeza de Vaca, se enfrentará a la justicia tras dejar el poder y, con ello, perder su fuero. Al político panista se le vincula con el crimen organizado, específicamente por sus presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa –grupo criminal que lo habría financiado a través de empresas fachada y prestanombres– y el Cártel de Colombia, sostiene el expediente de la Unidad de Inteligencia Financiera. A esto se suman los pliegos de observaciones de la Auditoría Superior de la Federación, por presuntos desvíos de recursos millonarios durante su administración.

El próximo 30 de septiembre concluye el gobierno de Francisco Javier García Cabeza de Vaca en Tamaulipas y, con ello, también el fuero del que ha gozado y por el cual no fueron ejecutadas las órdenes de aprehensión que pesaban en su contra. Sus cuentas pendientes con la justicia son varias, pero destaca sobre todo lo documentado por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) en torno a sus presuntos nexos con el narcotráfico, específicamente con los cárteles de Sinaloa y Colombia. Aunado a ello, la Auditoría Superior de la Federación también ha observado presuntos desvíos de recursos millonarios del erario tamaulipeco provenientes de ramos federales, de los que también habrá de rendir cuentas el gobernador saliente.

Respecto del expediente de la UIF –del que Contralínea tiene copia–, destacan tres revelaciones: la primera de ellas es que siete empresas fachada que autoridades de México y Estados Unidos identifican como lavadoras de dinero del Cártel de Sinaloa triangularon más de 60 millones de pesos a cuentas bancarias de García Cabeza de Vaca; la segunda, que su evolución patrimonial –posee 28 bienes inmuebles, incluidos ranchos en México y Estados Unidos– no corresponde con su nivel de ingresos de los últimos 20 años; y la tercera es que 13 empresas de presuntos prestanombres de García Cabeza de Vaca ­–ligadas al Cártel de Sinaloa y al Cártel de Colombia– también son contratistas del gobierno de Tamaulipas y a dos de ellas se les vincula en desvíos de recursos del erario tamaulipeco.

El primer gran hallazgo de la UIF es que el Cártel de Sinaloa usó a siete de sus empresas fachada dedicadas al lavado de dinero para triangular más de 60 millones de pesos a las cuentas bancarias de García Cabeza de Vaca, uno de los nexos más directos que logró documentar la autoridad entre el político panista y el crimen organizado.

Las transferencias ocurrieron en 2013 –por 14.3 millones de pesos– y en 2019 –por 44.8 millones de pesos– y sirvieron para que el aún mandatario tamaulipeco adquiriera un lujoso departamento en la exclusiva zona de Santa Fe –Cuajimalpa, Ciudad de México–, que después vendió al mismo cártel del narcotráfico. En 2013, era senador de la República por el Partido Acción Nacional, mientras que para 2019 ya llevaba tres años al frente del gobierno de Tamaulipas.

De acuerdo con la UIF, García Cabeza de Vaca obtuvo recursos de dos de esas siete empresas fachada del Cártel de Sinaloa, mediante operaciones trianguladas hacia una Sofom (sociedad financiera de objeto múltiple), la cual a su vez dispersó el dinero a las cuentas del entonces senador. Dicho dinero lo usó para adquirir el departamento en 2013 y tras seis años de mantenerlo como uno de sus bienes inmuebles, en 2019 lo vendió precisamente a esas mismas compañías fantasma dedicadas a lavar dinero.

Los SPEI se hicieron el 17 de diciembre de 2013, por un total de 14.3 millones de pesos. Un día después, la Sofom transfirió también por SPEI esos 14.3 millones de pesos a las cuentas bancarias de García Cabeza de Vaca, quien ese mismo 18 de diciembre de 2013 compró el departamento por, exactamente, 14.3 millones de pesos.

fue denunciada por la UIF en 2013, por lo cual se inició una “carpeta de investigación en la que ya fue desarrollado el dictamen contable correspondiente, integrándose para el ejercicio de la acción penal”.

Asimismo, otras dos compañías fueron denunciadas e incluidas en la lista un año después, en 2014. Y derivado de la denuncia fue iniciada en la hoy Fiscalía General de la República una carpeta de investigación en la que se aseguraron las cuentas de las empresas.

El departamento de lujo en Santa Fe, en sí mismo, es una simulación para que el gobernador recibiera 60 millones de pesos. Y es que seis años después de haberlo adquirido con dinero del Cártel de Sinaloa, las mismas siete empresas fantasmas, en conjunto con una octava, estuvieron involucradas en la compra del bien inmueble.

Para ello, la UIF dio puntual seguimiento a tres cuentas bancarias del político panista:

-Bancomer: de 2017 a 2021 presentó depósitos por 12.4 millones de pesos y retiros por 12.2 millones de pesos. Esta misma cuenta fue la que recibió los SPEI por 14.3 millones de pesos el 18 de diciembre de 2013. Adicionalmente, entre esa fecha y el 4 de febrero de 2014 recibió otros 500 mil pesos.

-Santander: de 2016 a 2019 obtuvo depósitos por 1.9 millones de pesos y retiros por 1.6 millones. Entre 2003 y 2009, esta cuenta registró operaciones en efectivo por 2.01 millones de pesos y 184 mil dólares en depósitos; y en retiros, por 350 mil pesos.

-Banregio: es la cuenta con más actividad en los años recientes, pues entre 2016 y 2021 tuvo depósitos por 61.4 millones de pesos y retiros por 59.8 millones. Entre 2015 y 2019 recibió cheques interbancarios por 9.6 millones de pesos.

El reporte financiero añade que la empresa fachada que fondeó a la empresa T Seis Doce manifestó tener el mismo domicilio con otra empresa de Rodolfo Trillo, incluso comparte domicilio con esta persona física.

“Las sociedades mercantiles fachada que fondearon a la empresa Avalúos y Peritajes del Sur fueron denunciadas por la UIF en 2018 e incluidas en la Lista de Personas Bloqueadas en 2019. Derivado de la denuncia presentada por la UIF, la Fiscalía inició una carpeta de investigación que actualmente se encuentra en trámite”.

Deja un comentario