Joven en CDMX asesina a su pareja clavándole un fierro en la nariz

Este jueves se dio a conocer uno de los asesinatos más brutales en lo que va de 2022. Se trata de una mujer que fue identificada como Teresa N., mujer que terminó con la vida de su pareja luego de que esta intentara abusar

De acuerdo con lo publicado, la misma mujer reportó el suceso a las autoridades correspondientes; esto aproximadamente a las 13:00 horas del pasado 22 de septiembre.

Minutos después, elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) del sector Merced Balbuena llegaron al domicilio localizado en la colonia Merced Balbuena, alcaldía Venustiano Carranza, Ciudad de México.

Ahí se encontraba Teresa N., quien tenía varios golpes en la cara, así como diversas manchas de sangre en todo su cuerpo, por lo que se le solicitó una unidad médica para que fuera atendida.

Del mismo modo, la mujer contó que recién acababa de sufrir agresiones físicas y abuso sexual por parte de quien fuera su pareja, un hombre que respondía al nombre de Rómulo Martínez, de 52 años de edad.

No obstante, cuando se le preguntó cuál era el paradero de este, Teresa N., sin ninguna intención de ocultar la verdad, reveló que estaba en el baño del domicilio, pero ya no contaba con vida, pues le había enterrado unos fierros en la cara.

Posterior a esto, los elementos de la dependencia señalada entraron a las instalaciones para verificar los dichos de la mujer, los cuales estaban en lo correcto, el hombre estaba chorreando sangre y sin signos vitales.

Finalmente, Teresa N. no puso resistencia alguna y se entregó a las autoridades, las cuales la arrestaron para iniciar con su proceso; sin embargo, los jueces serán los encargados de dictaminar qué pasará con ella, ya que existe la ley sobre la legítima defensa.

Dentro del Código Penal de la Ciudad de México, para ser exactos en el Artículo 29, sección B, se indica que la legítima defensa se justifica cuando se repele a lo siguiente:

“Una agresión real, actual o inminente y sin derecho, en defensa de bienes jurídicos propios o ajenos, siempre que exista necesidad de la defensa empleada y no medie provocación dolosa, suficiente e inmediata por parte del agredido o de su defensor… La legítima defensa existe cuando se cause un daño a quien por cualquier medio trate de penetrar o penetre, sin derecho, al lugar en que habite de forma temporal o permanente el que se defiende, al de su familia o al de cualquier persona respecto de las que el agente tenga la obligación de defender, a sus dependencias o al sitio donde se encuentren bienes propios o ajenos respecto de los que exista la misma obligación. Igual presunción existirá cuando el daño se cause a un intruso al momento de sorprenderlo en alguno de los lugares antes citados, en circunstancias tales que revelen la posibilidad de una agresión”.

Dicho lo anterior, en el caso de Teresa N. existe la posibilidad de que se aplique esta ley y quede exonerada de cualquier cargo; no obstante, todo deberá ser con el debido proceso e investigación.

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