Real Madrid y Barcelona se marchitan en la Selección Española. Una Euro sin merengues y con pocos culés 

Por Marco Sedas

La máxima competición futbolística del año se encuentra a la vuelta de la esquina -la Eurocopa- y las escuadras del Viejo Continente han comenzado a difundir, desde la semana pasada, las listas finales de sus convocatorias para afrontar dicho certamen. El campeonato de selecciones de la UEFA contará desde luego, con un selecto grupo de combinados aspirantes al trono. En su mayoría, las selecciones tradicionales de siempre, algunas por supuesto en mejor ritmo de competencia que otras: Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, Portugal, y compañía. La incógnita de la EURO 2020 radica, para una gran cantidad de expertos, de lo que será capaz la Selección Española dirigida por Luis Enrique. 

El ex estratega del Barcelona presentó en la semana la lista definitiva de 24 hombres que defenderán a la “Furia Española” este verano. Un desdibujado llamado, plagado de futbolistas jóvenes en franco proceso de consolidación y carente de estrellas, líderes y pesos pesados en el vestidor. Enrique y su cuerpo técnico han enfrentado al elaborar la convocatoria un dilema habitual en años recientes para España: optar por la jerarquía o por la actualidad futbolística. El pecado de Vicente del Bosque en la Copa del Mundo de 2014 y en la Euro 2016, y de Fernando Hierro en Rusia 2018 fue prescindir de un necesario relevo generacional, por preservar futbolistas de la camada que le dio a la Roja el Mundial y las dos Eurocopas. 

Ahora la realidad es distinta. La Selección Española ha experimentado un periodo de depuración paulatina, en la que antiguas “Vacas Sagradas” han dejado de ser consideradas.  El descarte inició con Gerard Piqué hace un par de años, y alcanzó la culminación con la ausencia de Sergio Ramos en el listado definitivo anunciado el lunes por la RFEF. En este periodo, la base del equipo ha permutado de rumbo. De ser una escuadra conformada casi exclusivamente por elementos de Barcelona y Real Madrid, a ser integrada por futbolistas de una amplia diversidad de clubes, ligas e incluso orígenes nacionales. Con un singular e intenso sabor inglés, por la considerable cantidad de elementos militando en la Premier League. 

Real Madrid se ha quedado sin legionarios este verano. Y Barcelona ha conseguido aportar únicamente tres al representativo. En el caso de los Merengues, aunado a una accidentada y problemática temporada de Ramos, se sumaron las discretas actuaciones en liga y Champions de los elementos internacionales más recurrentes del plantel: Isco Alarcón. Dani Carvajal, Marco Asensio, y Nacho Fernández. Todos ellos adolecieron en la campaña 2020-21 de un nivel por debajo de lo esperado, que se cristalizó en una sequía y un palmarés de cero títulos para el Madrid. 

Por el lado blaugrana, Jordi Alba, Busquets y Pedri hicieron, de acuerdo con Luis Enrique, los méritos suficientes para acudir a la cita veraniega europea. Alba y Busquets se erigen como los últimos retazos de la España campeona de Europa en 2012, el último título a nivel mayor cosechado por los hispanos. Y Pedri encarna una de las principales ilusiones futbolísticas juveniles de la península ibérica, junto con su socio en el club, Ansu Fati, quien desafortunadamente y debido a una lesión, se perdió el final de campaña y la oportunidad de encarar su primer torneo de selecciones mayores con la Furia. 

En el papel, el equipo de Luis Enrique luce francamente inferior a combinados de mayor peso en nombres y  experiencia. Francia por citar un ejemplo, cuenta en su XI inicial proyectado a superestrellas internacionales, en la cúspide de sus trayectorias deportivas: Mbappé, Benzema, Griezmann, Kanté, Pogba, Varane, y la lista sigue y sigue. España deberá encarar la justa de selecciones de mayor nivel en el planeta con Pedri, Daniel Olmo, Adama Traoré, Thiago, Gayá y Morata como máximos exponentes. La gesta luce más que compleja. 

El futbol español tendrá que confiar en las dos fábricas futbolísticas más importantes del orbe-Valdebebas y La Masía- para consolidar un proyecto deportivo capaz, competitivo y esperanzador de cara a la década siguiente. Los Xavi, Iniesta, Raúl, Sergio Ramos, Puyol, Xabi Alonso y compañía no crecen de los árboles, y únicamente una generación así de prometedora podrá devolver a la Roja al sitio que ocupó a inicios de la década, cuando alcanzó el cielo gracias a la camada más sobresaliente de su historia. 

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