Estudio con células madre en enfermos de COVID-19 muestra resultado alentador

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Miami (UM) para probar si las células madres mesenquimales del cordón umbilical pueden reducir la inflamación pulmonar, y ayudar así enfermos graves de COVID-19, produjo resultados “alentadores”, según indicó este martes el endocrinólogo Rodolfo Alejandro.

Puede llegar a ser “una opción de tratamiento”, agregó Alejandro en una entrevista realizada en coincidencia con la publicación del estudio en la revista internacional de medicina Stem Cells, para explicar que el siguiente paso es comprobar que es eficaz en un mayor número de personas (Fase 3), lo que esperan empezar a hacer en marzo próximo.

El ensayo clínico “doble ciego”, pues ni médicos ni pacientes sabían quién recibía la infusión de células mesenquimales por vena y quién un placebo, se inició en abril de 2020 con 24 personas hospitalizadas en Miami con diagnóstico de COVID-19.

Según el estudio, la supervivencia del paciente al mes fue del 91 % en el grupo tratado con células madre, frente al 42 % en el grupo de control. Entre los pacientes menores de 85 años, el 100 % de los tratados con células madre mesenquimales sobrevivió al mes.

“Es muy alentador, se ha hecho de forma científica, como se debe hacer. Se infunde por la vena y no hay complicaciones; nos sorprende la eficacia, pero, obviamente, como es tan pequeño (el estudio) la gente va a criticar”, afirma Alejandro, un endocrino que dirige en el programa de trasplante con células madre en la UM.

De acuerdo con el investigador, el ensayo se diseñó considerando varios factores, entre ellos el nivel de gravedad, pero no seleccionó sexo, edad o etnia para la muestra. “Algunos pacientes estaban intubados y otros no”, detalla.

En un comunicado, Camillo Ricordi, autor principal del ensayo y director del Instituto de Investigación de la Diabetes (DRI), indicó que se administraron “dos infusiones de 100 millones de células madre en tres días, para un total de 200 millones de células en cada sujeto del grupo de tratamiento”.

Una investigación lleva a la otra

El doctor Alejandro investigaba con células madre para tratar la diabetes tipo 1, que es una enfermedad autoinmune y produce inflamación del páncreas, cuando empezó la pandemia del SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la COVID-19.

“Lo del COVID-19 fue la forma más fácil de probar que estas células funcionan. Decidimos movernos rápidamente y hacer este estudio. Buscamos soporte económico y se hizo muy rápido porque es una enfermedad muy severa”, recuerda.

Entre las entidades sin ánimo de lucro que apoyaron el proyecto, Alejandro destacó el Sindicato de la Construcción de América del Norte (NABTU), que donó 3 millones de dólares.

“Teníamos que probar algo nuevo y esta era una opción en nuestras manos para hacerlo, pero, repito, se trata de un estudio pequeño […] Hay que probarlo, todo procedimiento hay que probarlo con mayor número de personas. Hemos sometido el protocolo a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos estadounidense) y estamos en conversaciones; ellos están repasando los resultados del estudio inicial”, adelantó.

El facultativo detalló que este ensayo combinó de una vez dos etapas reglamentarias. La Fase 1 verifica si determinado medicamento es seguro, mientras que la Fase 2 evalúa la eficacia. “Ahora falta la Fase 3 para demostrar definitivamente que baja la inflamación con un número enorme de pacientes, esperamos que dentro de un mes ya empecemos.”, puntualiza el investigador.

La importancia de guardar el cordón umbilical

Según el punto de vista del endocrinólogo, las células madre del cordón umbilical tienen “un campo mucho más amplio” que los corticoides, que se utilizan como antinflamatorios.

“Tienen un sinnúmero de propiedades, son un potencial enorme para recuperar tejidos, prevenir que las células se mueran y tiene propiedades que evitan la formación de fribrosis”, expuso.

Sin embargo, también consideró que “primero hay que expandir el banco de células”.

Para obtener las células madre se usan los cordones umbilicales “que habitualmente se botan junto con la placenta cuando hay un parto normal”, mismas que “las llevamos a la pureza, las expandimos y se congelan. Se usan para la infusiones principalmente en enfermedades autoinmunes como la diabetes”, explica el doctor.

LoDe acuerdo con los autores del ensayo, “el cordón umbilical contiene células madre progenitoras, o células madre mesenquimales, que pueden expandirse y proporcionar dosis terapéuticas para más de 10 mil pacientes a partir de un solo cordón umbilical”

Deja un comentario