Que nadie se engañe con el Puebla

Que nadie se engañe, ni celebre. El que Puebla esté en la fase de repesca que no liguilla, no es como para presumir; por el contrario, es una cortina de humo a un torneo mediocre en el que sólo ganó seis partidos y empató dos, a cambio de 9 derrotas.

El que La Franja esté vivo gracias a dos victorias seguidas ante rivales muy débiles, y con el apoyo de América que con gol de último minuto eliminó a Juárez, no es para lanzar las campanas a vuelo. Para nada, lo hizo por la puerta de atrás con apenas 20 unidades de las 51 disputadas.

Prohibido festejar, aunque por las malas campañas no haya habido motivos para eso. El que los pupilos de Juan Reynoso tengan la oportunidad de aspirar a la liguilla, se debe a la ampliación para este certamen de ocho a doce equipos. Pero para nada es un logro importante. Y menos cuando el funcionamiento dejó mucho que desear, incluso en el choque final ante San Luis, en el que el sufrimiento jamás desapareció.

Escucho a periodistas eufóricos por el pase a la liguilla. No, señores, el Puebla no está en liguilla; para aspirar a ella debe superar la respesca en la que enfrentará a un gallo, ya sea Tigres, Monterrey, Pumas o Cruz Azul. Y lo hará a un partido en campo visitante.

Que nadie se engañe, este torneo fue bastante malo, pero la mediocridad del futbol mexicano da para que, con un pésimo desempeño, se pueda aspirar a pelear por el campeonato.

Los que pedían la salida de Juan Reynoso, se quedarán callados durante dos semanas mientras La Franja solventa su compromiso de reclasificación. Imáginese que diese el campanazo y se metería, ahora sí, en la liguilla. Cambiarían el #Fuera Reynoso por el #Perdón Reynoso.

Lo increíble es que esos mismos que dudaban de su equipo, son lo que ahora festejan. Pero prohibido engañarse, los blanquiazules porque el reglamento así lo establece, se metieron a la repesca de manera dramática e inesperada. Con nueve tropiezos, más de la mitad de los encuentros sostenidos; con pocos goles y un funcionamiento cuestionado. Así es el futbol mexicano, bendito sea.

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