¿SE VALE SOÑAR CON EL PUEBLA?

Por Carlos Hernández Reyes

 

Con su estilo de esperar, de pararse bien en cada centímetro de la grama y con una efectividad asombrosa, el Puebla tiene un arranque prometedor con saldo de cuatro puntos de seis disputados.

No es vistoso el estilo que con éxito implementa el técnico Juan Reynoso, tampoco es espectacular aunque sí muy positivo porque maniata al rival, y lo sorprende con una de las no muchas llegadas generadas.

Desde el torneo pasado, La Franja mostró una mejoría notoria y esperanzadora para sus aficionados. Ahora, tras vencer a Mazatlán como visitante, cerca estuvo de dar la campanada de derrotar al poderoso Cruz Azul, que si bien es cierto se cansó de tocar la puerta de Nicolás Vikonis, apenas logró empatar en la agonía del encuentro.

Los cementeros no se salieron de su estilo, los camoteros tampoco. Y al final el resultado fue mejor para los visitantes, porque parecían perdidos y de no ser por la gran definición de Orbelín Pineda, habrían salido con la derrota de la Angelópolis.

¿Hay motivos para ilusionarse con este Puebla? Sí, porque los resultados no son obra de la fortuna, sino de una manera de jugar efectiva. Si alguien antes de arrancar este certamen hubiese dicho que los blanquiazules iban a golear a Mazatlán y tener en un puño a Cruz Azul, habría sido considerado como iluso. La realidad es que los pupilos de Reynoso han perfeccionado su esquema, con un guardameta seguro y que fue, de nuevo, baluarte en el resultado del viernes; una defensiva férrea y una media cancha con lucha y desgaste físico. Adelante se muestra un poco “chato” por las pocas llegadas que genera, pero eso no parece ser problema porque hay contundencia a la hora buena.

Cinco goles en dos partidos no es mala cosecha. Dos tantos recibidos hasta ahora, tampoco es una mala carta de presentación.

Puede gustar o no, pero nadie podrá quitarle méritos a esta escuadra. Y nadie, por lo menos ahora, puede dejar de ilusionarse con algo bueno en este recién comenzado certamen Guardianes 2020.

¿Se vale soñar? Por ahora sí. La clave será mantener la constancia en el trabajo para seguir con el perfeccionamiento de un estilo de juego efectivo.

 

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